
Ipod, ipad, LCD, celulares, DVDs, ebooks, etc... Todo son inventos, o mejor dicho revisiones de antiguos objetos que sirven y han servido para el uso diario de las personas. Durante años se han ido perfeccionando su funcionamiento y reduciendo su tamaño. Ha sido un proceso de modernización que ha servido para que hoy en día tengamos aparatos que “lo hacen todo”. Móviles que hacen de cámaras, reproducen música y te permiten conectarte a internet además en un tamaño especialmente reducido y de formas redondeadas. Parece que nos estamos obsesionando con que las cosas sean cada vez más pequeñas pero que, a su vez, contengan todos los complementos multimedia posibles. La estética además está más que marcada, todo tiene que ser redondeado, pulido y si es negro o blanco mucho mejor. Solo se arriesga cuando se sacan modelos secundarios orientados a adolescentes para los que sacan versiones de un color chillón. Pero nada más. Parece que el mundo del diseño industrial y la creatividad han discutido y no se hablan desde los 80. Además, esta estética ikeo-machintonsa, es fría como un témpano de hielo la muy hija puta. No hay manera de tener estilo con una cosa que es fría. Bueno rectifico, sólo puedes tener estilo si este es el de joven diseñador con gafas de pasta y mac incluido en los cristales y que tiene una casa que parece el hall de un hotel.
¿Pero qué pasa con los que aborrecemos esa estética sin estética? Es muy fácil atinar si solo usas grises, negros y blancos (el más loco puede que incluso se atreva a poner algo rojo por ahí ya pa romper la pana!). Para mi eso es trampa. No me gusta esta estética. Yo creía de pequeñito que cuando fuese mayor las cosas serían como en la peli de 2001 (de hecho me leí la saga entera de bien pequeño para estar preparado para lo que venía). Ese estilo, pese a ser mayormente a base de blanco con algunos toques de negro compensadores, tenía un diseño arriesgado en cuanto a sus formas. Combinaba perfectamente curvas y rectas y su toques de color eran tan estratégicos que no podrían funcionar tan bien en cualquier otro sitio. Pero ahora todo es redondito y blanquito soso, imitando de soslayo a los diseños de la “manzanita” de los cojones.
Hemos ganado en funcionalidad, ¿pero eso es lo que pedíamos? Si concebimos el móvil, el mp3 y todo ese tipo de tecnología como complementos de lo que sí que es realmente necesario, ¿no debería entonces tener más fuerza la apariencia?¿no nos compramos los pendientes, anillos y todos esos complementos únicamente por su estética? Está claro que ahora lo que nos importa es su funcionalidad (yo el primero) pero hay que reconocer que antiguamente la tecnología era mucho más cool, y sobre todo muchísimo más cinematográfica. Recordad lo sexy que era ver a una chica sentada con las piernas cruzadas y jugueteando con el cable de espiral del teléfono mientras mantenía una “conferencia”. O lo estresantemente gracioso que quedaban las telefonistas en sus centralitas cambiando cables de un agujerito a otro para conectar dos llamadas. Mi padre me contó una vez que se pasaban todo el rato metiéndose en las conversaciones para preguntar si habían acabado ya de hablar. Y siguiendo con el teléfono, no queda ni la mitad de bien colgarle a alguien empotrando el teléfono en la base que dándole al botoncito rojo de la derecha. No parece que estés ni la mitad de enfadado. O meter los dedos en los agujeritos del circulo de plástico que hacías girar para marcar un número, hasta que sonaba el clink!. El móvil, sin ir más lejos, se ha cargado los momentos de tensión de las pelis de miedo. Ahora si estás sola en una casa con alguien acechándote fuera de casa que ha cortado el cable del fijo, haces una llamadita desde el móvil y se acabó la tensión.
Además otra ventaja que tenía la tecnología antigua frente a la moderna es que era sensible de ser arreglada a base de unos golpes estratégicos en determinados puntos del aparato. Acordaos de las cuando la tele no sacaba bien los colores y entonces la arreglabas dándole unas buenas ostias en la parte de arriba o en el lateral. Dale una ostia de esas al plasma y verás que risas. O cuando le ponías un trozo de palillo al play del walk-man porque no se quedaba pulsado, o rebobinar las cintas con el boli bic porque no te quedaban pilas, ponerle un trocito de celo para poder volver a grabarla, pegar una cinta rota con un poco de esmalte de uñas, o la moneda de 10 ptas. en la cápsula del tocata para que no saltase la aguja, sintonizar la tele con un cable, una patata y un tenedor (yo tuve el plus así durante más de dos años). Todo, absolutamente todo, se podía arreglar con un poco de ingenio, un palillo y un trozo de papel doblado.
Y otra cosa que pienso es que en realidad hemos ido hacia atrás en cuanto a lo que puedes hacer con el aparato. Sí, muy bien, con el iphone se puede desde producir música hasta manejar un helicóptero de juguete de 4 hélices. Pero al final todas estas aplicaciones solo las enchufas pa vacilarle a un menda de tu nuevo trastito. Si quieres producir música de verdad seguro que ya tienes un ordenata con el cubase en casa. Y sin embargo ya no se puede grabar una puta peli de la tele, porque nadie se aclara con los dvds grabadores, que encima no tienen casi compatibilidad con otras marcas o modelos, y que además si estás grabando algo no puedes cambiar de canal cuando antiguamente sí que se podía (porque los canales iban sintonizados individualmente en el grabador y no a cañon por el euroconector). Así que si vas a salir en la tele más vale que lo busques por internet porque sino tu madre se perderá tu intervención estelar en los mass media. Además, si un DVD se raya adiós muy buenas porque no vas a poder ni rescatar los datos que haya dentro, cuando con el vinilo o los cassettes solo se jodía una parte pequeña y podías seguir disfrutando del resto. Y no hablemos del TDT, que además de que no se pillan aún todos los canales bien en todos los sitios (yo no veo t5 y vivo en el centro de Valencia), se llena la imagen de cuadraditos y te sale el mensaje ese de “No hay señal”, cuando antes simplemente tendrías algo de neblina. O cuando estás viendo el futbol y ves el gol 2 segundos después de que lo canten en el bar de debajo de casa... Los videojuegos son otro ejemplo. No puedes invitar a nadie a jugar al Pro Evolution porque tienes que pasarte un mes para hacerte con los controles del mando de la play, cuando antes le pasabas el joystick y te ponías a jugar al “Bubble-Bubble” con un colega que no había jugado nunca y no se notaba prácticamente la diferencia. O la tele en 3d que nos quieren encalomar ahora...¿qué vamos a hacer, ver el Barça todos en el bar (porque ahora los partidos son de pago) y con las gafitas esas de gañan puestas y si no lo ves desenfocado? Y qué decir tiene que si ya llevas gafas y te pones esas encima te acaba haciendo roce en el puente de la nariz de tanto peso concentrado.
En resumen, hemos ganado en comodidad pero hemos perdido en apariencia. Ya no habrá ningún plano más en blanco y negro con mirada al infinito del galán engominado colgando lentamente el teléfono de la cabina de caseta tras recibir una mala noticia.
Qué rabia da no tener un Mac ehh?? ;)hahah
ResponderEliminarOdio los macss
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