
¿Por qué si el pelo es un atributo estético nos da tanto asco cuando nos encontramos con uno suelto? ¿Será la soledad lo que da ese matiz escatológico? Pienso que no, porque no creo que a nadie le dé mas asco un pelo en la sopa que un mechón entero.
Si entonces no es la cantidad, ¿será el aspecto? Me temo que tampoco, porque, por ejemplo, el pelo que se queda en el desagüe de la ducha está mojado y con restos de jabón y nos da asco, pero no creo que por su aspecto, ya que no hay nada más sexy que ver a tu pareja en la ducha con el pelo mojado y enjabonado.
¿Será el olor? Tampoco porque el pelo huele más cuando está en la cabeza. De hecho, el pelo no tiene olor, es el cuero cabelludo el que echa peste a cabezo.
¿Cuál es entonces la solución a tan gran dilema? Pues, sinceramente, me temo que es por estar apartado del cuerpo. El hecho de estar separado del resto del organismo originario es lo que nos produce asco. Pero no solo eso, además tiene que tener un origen incierto, dado que no nos da tanto asco cuando vemos el proceso de caída desde un ser querido hasta el nuevo destino.
Pero este fenómeno no solo ocurre con el pelo. También se da con otras partes como las uñas. Alguien podría alegar que es lo normal. Puedes tener los más hermosos ojos color miel que si los tienes fuera de las cuencas oculares darán grima. Pero lo normal no es que los ojos se caigan o se corten. Entonces, si está asumido que uñas y pelo sí que se pueden encontrar separados, ¿por qué nos dan asco?
No es la cantidad, ni el aspecto, ni el olor, ni localización...¿es entonces un temor primitivo heredado de las primeras formas bicelulares a la descomposición atómica? ¿Es ese miedo a perder la integridad física la que nos lleva a repudiar esa escisión celular?
Mi conclusión final es que lo que nos da grima es el encontrarnos esas partes de cuerpo en lugares donde no deberían estar y además con un aspecto deteriorado. Aunque también me surge una duda: si fuésemos a un restaurante de lujo donde su especialidad fuese una deliciosa sopa al rico mechón de dorado pelo rubio de tu amante y te lo presentasen con un bonito tocado flotando en medio...¿dejaría de darnos asco?
Esta pregunta la dejo en el aire para quién pueda o quiera contestarla.
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